No hay derrota
Es necesario escoger un día
para estallar los fracasos en la cara de la derrota
Yo sé que cada quién carga pedacitos incrédulos de memoria en los ojos
Pero sucede que me pasan cosas modestamente excepcionales
me caen como piedritas en la ventana
en los días más grises.
Entonces me levanto y hasta me sale cantar sola.
A riesgo de parecerme cada vez más a mis miedos
te escribí cientos de veces para no olvidar los días en que fui valiente
y atravesé a paso lento días, semanas, tus años, muchacho.
Torpemente busqué un camino que se cruzara con el tuyo
imposible quedarse muda, pero imposible fingir designios.
Certero, sin embargo, lanzar cometas de tanto en tanto
no detener el paso y volver profunda la tenacidad mía.
Temerario este lanzarme al mar sin soga, expuesta, abierta.
A veces, cuando te escribía las mejores letras
me sentía fiesta de pájaros,
burbuja alta indestructible,
por eso pude encontrarte.
Filed under: Uncategorized | Deja un comentario
No Responses Yet to “No hay derrota”